Aquí en Ender Chaparro Youtube, nuestra misión durante 12 años ha sido llevar a la comunidad del softbol información veraz, confirmada y oportuna. A lo largo de este tiempo hemos informado sobre logros, triunfos, récords históricos, así como también de situaciones complejas y controversiales. Creemos firmemente que el periodismo deportivo no se trata únicamente de aplaudir victorias, sino de reflejar la realidad en todas sus dimensiones.
El pasado martes, publicamos la información oficial sobre dos atletas que dieron positivo en el programa antidopaje durante el pasado Mundial de Softbol celebrado en Canadá, Cameron Schiller (USA) y Maiker Pimentel (Venezuela). Esta noticia fue confirmada por fuentes oficiales y se encuentra actualmente en un proceso de apelación. Recalcamos que estos atletas mantienen su derecho a apelar y presentar sus explicaciones, y seguiremos informando sobre la evolución de este caso con el mismo compromiso de objetividad.
Entendemos que este tipo de información puede generar reacciones divididas. Sin embargo, nuestra labor no es ocultar datos confirmados, sino mantener a la comunidad informada, sea la noticia positiva o negativa. En numerosas ocasiones hemos defendido públicamente a estos mismos atletas cuando han sido sancionados injustamente por normas incoherentes de ciertas federaciones, y lo seguiremos haciendo si las circunstancias lo ameritan.
Nos hemos atrevido a dar a conocer una información que es completamente pública, aunque algunos prefieran mirar hacia otro lado. Sabemos que es un deporte amateur, pero las consecuencias de estas acciones son iguales que en el ámbito profesional.
Nuestro compromiso es con la verdad y la transparencia. Publicar esta información no tiene como objetivo perjudicar a ningún atleta, sino cumplir con el deber de informar. Pedimos respeto hacia nuestro trabajo y hacia una plataforma que, por más de una década, ha servido de puente entre el softbol, los atletas y sus aficionados.
Seguiremos informando con responsabilidad, siempre respaldados en datos confirmados y con la misma pasión por este deporte.
La selección de Venezuela escribió una página dorada en la historia del deporte nacional al consagrarse campeón mundial de softbol masculino por primera vez, tras una inolvidable victoria 3-0 sobre Nueva Zelanda en la gran final disputada en Prince Albert, Canadá.
El duelo estuvo cargado de emociones, estrategia y entrega absoluta del equipo venezolano. En la parte baja del tercer episodio, gracias a un jonrón solitario de Pedro Flores, que desapareció la bola por el jardín central, Venezuela abría el marcador 1-0.
Maiker Pimentel fue el abridor y protagonista del encuentro, aunque debió salir en el quinto inning por molestias físicas. Luis Colombo tomó el relevo, pero luego de colocar dos corredores en base, el mánager Ramón López reaccionó de inmediato y trajo al montículo a Eudomar Toyo, quien respondió con sangre fría y ponchó a Jerome Raemaki para cerrar ese inning sin daño.
En la parte alta del sexto inning, los neozelandeses amenazaron nuevamente. Con dos outs, conectaron hits consecutivos a través de Thomas Enoka y Seth Gibson. Fue entonces cuando, contra todo pronóstico, Pimentel volvió a la lomita, aún resentido físicamente, y dominó a Tand Mumu para mantener la ventaja.
Venezuela aprovechó el envión anímico en la baja del sexto. Con Rogelio Sequera en circulación, Kleiver Rodríguez sacudió un cuadrangular imponente que puso el marcador 3-0 y encendió la celebración anticipada del banquillo criollo.
En el séptimo y último inning, Maiker Pimentel regresó una vez más para cerrar su histórica labor. El primer out vino gracias a una jugada monumental de Rogelio Sequera, quien atrapó una línea brutal de Beau Bishop, en una acción digna de final mundial. Los dos últimos outs llegaron por la vía del ponche: Hohepa Monk y Benjamin Enoka fueron víctimas del repertorio de Pimentel, que cerró el juego entre lágrimas, dolor y gloria. MVP del Torneo y labor de la final: (5.2IP, 1HP, 2BB, 9K)
El secreto del éxito fue una impecable estrategia de pitcheo: usar el dropball durante todo el encuentro, evitando que los potentes bates de los Black Sox pudieran elevar la bola. Esta fórmula fue ejecutada con precisión y liderazgo desde la receptoría por Rafael Flores, pieza clave y testigo de la revancha, tras haber perdido la final ante este mismo rival 12 años atrás.
Con esta victoria, Venezuela se corona por primera vez campeón del mundo en softbol masculino, derrotando a una potencia histórica como Nueva Zelanda y dejando claro que había un equipo capaz de lograr esta hazaña.
La consagración de Venezuela no solo marca un hito deportivo, sino que representa el fruto del talento y pasión por este deporte, a pesar de no recibir el trato que se merecen y la preparación. Desde la primera ronda hasta la gran final, los jugadores demostraron entrega, disciplina y un nivel competitivo digno de los campeones del mundo.
Rafael Flores: Un legado de pasión y perseverancia
Siempre jugando con pasión y una sonrisa fácil en su rostro, el carismático receptor de Venezuela nos habló después de que su equipo asegurara un lugar en la Súper Ronda con una victoria contra Nueva Zelanda.
Rafael Flores ha sido una presencia constante en la selección nacional de Venezuela durante más de 20 años. Siempre jugando con pasión y una sonrisa inconfundible, el carismático receptor nos habló después de que su equipo asegurara un lugar en la Súper Ronda de las Finales de la Copa Mundial de Softbol Masculino WBSC 2025 con una victoria contra Nueva Zelanda.
Las Finales de 2025 en Prince Albert, Canadá, marcan la séptima Copa Mundial de Softbol Masculino WBSC de Flores, una cifra que podría haber sido ocho. "Mi primer torneo podría haber sido en 2004", recordó. "En ese entonces, ni siquiera tenía pasaporte. Tenía que hacer los trámites, conseguir el pasaporte... Estaba en el equipo, incluso en la lista, listo. Se suponía que viajaría al día siguiente de recibir el pasaporte. Pero las conexiones de vuelo no funcionaron, y habría llegado un día después de que el torneo ya hubiera comenzado. Así que decidieron que no viajaría más. Les faltó un hombre".
Su debut en la Copa Mundial tuvo que esperar cinco años más, en una ciudad canadiense que lo vio debutar a nivel mundial y que posteriormente lo vería ganar una medalla de bronce. "Mi primera Copa Mundial fue en Saskatoon en 2009. Me gusta mucho venir aquí, estar en esta zona; me sienta bien", dijo. "Tenía muchos compañeros de mi estado natal. Me ayudaron mucho a integrarme. Porque cuando me uní, tenía 20 o 21 años, y ellos ya llevaban 10 años en el equipo. Así que fue mucho más fácil para mí".
Flores , de 42 años y tres meses, el jugador de mayor edad en las Finales de la Copa Mundial de Softbol Masculino WBSC 2025, con un mes de ventaja sobre el dominicano Fernando Gómez, afirma que su trayectoria con la selección nacional ha estado marcada por la responsabilidad. "Compromiso, responsabilidad, dedicación y mucho sacrificio", afirmó. "Porque recuerden, todo esto implica estar dos meses encerrado entrenando, dos o tres meses en Estados Unidos jugando al Softbol, lejos de la familia".
Al preguntarle sobre su mejor recuerdo internacional, no duda: la Copa Mundial de Sóftbol Masculino WBSC 2013, cuando Venezuela se alzó con la medalla de plata —su mejor resultado en la historia—, detrás de Nueva Zelanda. "Para mí, ese fue el mejor torneo. Ser subcampeón mundial te da un gran impulso. Estar entre los mejores del mundo y disfrutarlo durante años nos ayudó a fortalecernos como equipo".
Su mente se remonta a Auckland, hace 12 años. "De verdad, teníamos un gran equipo. Imagínense, le anotamos nueve carreras a Canadá y siete a Nueva Zelanda. Hacía mucho tiempo que eso no sucedía".
¿Qué impidió que Venezuela ganara el Mundial? "Creo que fue un día de descanso, la verdad. Necesitábamos un día libre porque jugamos de noche y terminamos sobre la medianoche contra Canadá. Llegamos a casa sobre las 2 de la madrugada y a la mañana siguiente volvimos a jugar contra Australia, imagínense. (Adam) Folkard, (Andrew) Kirkpatrick y todo el equipo. Ganamos ese partido 2-0. Y 20 minutos después, jugamos contra Nueva Zelanda. Fue una locura. Aun así, creo que la gente de Venezuela y nosotros lo disfrutamos como si hubiéramos ganado".
Luego regresó a Saskatoon en 2015 para ganar un bronce en la siguiente Copa del Mundo, la última para el programa venezolano.
Ya no éramos el equipo menos favorecido. Ya no es una sorpresa. Los equipos sabían que tenían que jugarnos de igual a igual. No íbamos a rendirnos. Y hemos mantenido ese nivel; solo miren lo que está pasando aquí.
El tiempo te da perspectiva, y Flores lleva mucho tiempo en el deporte, por lo que es una voz influyente en la evolución del sóftbol masculino en los últimos 20 años. "Velocidad y atletismo", dijo cuando se le preguntó sobre los cambios más importantes. "Antes, veías a muchos jugadores que no estaban en las mejores condiciones. Ahora, los jugadores saben que este es un deporte rápido y duro que requiere buena forma física. Los bates han cambiado. Los saltos de los lanzadores han cambiado. No es como cuando empecé. Gracias a Dios, nos hemos adaptado y por eso he durado tanto en este equipo".
En 2025, la plantilla de Venezuela incluye a varios jóvenes jugadores que debutarán en la Copa Mundial. Flores considera que parte de su papel es ayudarlos a sentirse bienvenidos. "Intento darles confianza, sinceramente, para que sientan que soy un jugador más como ellos, que somos iguales. No quiero que se sientan intimidados por mí ni que se queden en el banquillo sin querer hablar conmigo por mi experiencia. Al contrario, soy solo un chico más, jugando con ellos, divirtiéndome, bromeando, contando historias, dándoles la confianza que necesitan".
¿Y este Mundial será tu “último baile”?
“Todo depende de mi condición física”, dijo Flores, quien realizó un buen giro hacia adelante durante un relevo en el partido contra Nueva Zelanda . “No voy a arriesgarme a terminar mal mi carrera si no estoy preparado. Me gustaría retirarme en un Mundial. Si este es el último, no lo sé. Pero no quiero meterme esa idea en la cabeza todavía”.